Ahorrar pero, ¿cómo hacerlo sin llegar a ser tacaño?

Los dos perfiles son organizados con su dinero. La diferencia está en el motivo que tienen para hacerlo.

Ahorrar pero, ¿cómo hacerlo sin llegar a ser tacaño?

El ahorrador sabe para qué lo está haciendo y disfruta de las cosas que le gustan, teniendo claros los límites, mientras el tacaño no gasta por miedo a situaciones extremas y en la mayoría de casos, improbables, aferrándose al dinero sin un motivo de peso.

Ahorrar depende de ti. Si has tomado la decisión de comenzar es porque tienes un objetivo en mente: un viaje, la casa que siempre has querido, un carro, etc. Para lograrlo haces una evaluación de tus finanzas y encuentras posibilidades de reducir gastos, que a su vez serán el valor que te permitirá llegar al objetivo que te has planteado. Pero, ¿ahorrar puede convertirte en una persona tacaña?

Pues bien, esto tiene mucho que ver con tu manera de pensar. Lo primero es preguntarte a ti mismo para qué es el dinero que recibes. Si has decidido ahorrar, ya tienes la respuesta porque lo haces con un objetivo. Pero si tu respuesta se centra en el miedo que existe a que las cosas cambien para mal, a que no debes gastar en absolutamente nada que sea estrictamente necesario, al punto que no sales a divertirte, no renuevas tu ropa y ya es hora de hacerlo, basado en que cualquier situación negativa puede suceder y vives pensando en un mundo de escasez sin ser una posibilidad tan cercana en tu vida, eso significa que eres una persona tacaña.

Te vuelves tacaño cuando tienes dinero o excedentes en tu cuenta bancaria, y tu decisión para no usar tu dinero en ti, en tu familia, en compartir con los que amas, en darte gustos, pagarte un viaje que siempre has soñado, se basa sólo en no ver disminuir tu dinero. Cuando la motivación a ahorrar es el simple hecho de no gastar porque te apegas al dinero por si solo, con el ánimo de acumular, estás siendo tacaño.

Sin embargo, a veces solemos confundir lo que es ser ahorrativo con ser tacaño. Siendo así, ¿cómo llegas a un equilibrio que te permita ahorrar sin convertirte en tacaño?. Los siguientes tips te permitirán hacerlo:

  1. Tanto el ahorrador como el tacaño son usualmente personas ordenadas con sus finanzas. Si tienes claro cuáles son tus ingresos y tus gastos fijos es un buen comienzo. Sin embargo dentro de los gastos fijos puedes incluir valores específicos en cosas que te gustaría hacer, como ir a restaurantes, ir a cine, ir a fiestas con tu amigos, reunirte para practicar algún deporte, entre otras cosas, así como dejar un monto específico para imprevistos. El ahorrador hace esto, el tacaño no porque no es gasto estrictamente necesario, entonces mejor no lo gasta.
  2. Si tienes la posibilidad de hacer las cosas que te gustan, hazlas estableciendo un límite de dinero a usar para cada una. Si tienes el control del dinero que usas, sabiéndolo gastar, será muy fácil disfrutar de la vida, vivir tranquilo y ser feliz.
  3. En ocasiones no nos damos cuenta de nuestras propias conductas y no es tan fácil ver si necesitamos de un ajuste en nuestra vida, por ello analizar algunos ejemplos de tu círculo de personas más cercano, te puede ayudar a entender si estás errado en tu manera de usar tu dinero. Tu familia, compañeros de trabajo y amigos son personas de las que puedes aprender muchas cosas. Encontrarás perfiles desordenados con su dinero, ahorradores y tacaños. De todos puedes aprender algo sobre la visión que tienen del dinero, en su forma de pensar y de actuar. Será enriquecedor y te ayudará a mejorar tu forma de hacer las cosas.

Si con esto te has dado cuenta que eres una persona tacaña, te invitamos a seguir estos tips y encontrarás que es posible disfrutar de la vida mientras seas responsable con el manejo de tus finanzas. Ahora la decisión es tuya.